Tales iniciativas obtendrían mayor vigor en los años siguientes, ya sea por la enfática actividad realizada por el historiador Ricardo Levene desde la Comisión Nacional de Museos y Lugares Históricos (creada en 1938) como también por la mayor institucionalización de los estudios históricos en la provincia. Estos habían tenido como principal refugio la Junta de Estudios Históricos y habían hecho de su revista, conferencias y congresos la principal vidriera de difusión del pasado provincial y cuyano. El vínculo se fortaleció cuando uno de sus historiadores, el Dr. Edmundo Correas, fue designado rector organizador de la Universidad Nacional de Cuyo en 1939. Ese contexto contribuyó a jerarquizar y diversificar los sitios y monumentos que evocaban el paso de San Martín por Mendoza.