La asociación entre vino y salud fueron recurrentes. Así lo demuestra una propaganda de un diario mendocino, aún en circulación, que sentenciaba: «Quien bien come y bien bebe solo de viejo se muere».
Estos tópicos intentaban también contrarrestar ciertos discursos que asociaban el consumo de vino a delitos o infracciones, ideas que incluso justificaron proyectos de ley en contra de su consumo.