En 1938, en el marco de una política para impulsar el turismo, la Dirección de Turismo inició una singular campaña, imposible de realizar en la actualidad.

Los turistas que llegaban a la provincia, y atravesaban el recién inaugurado Arco Desaguadero, eran recibidos con una copa de vino. El punto resultaba estratégico porque la mayoría de los turistas venían del este argentino (Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe) y el automóvil, y eventualmente los ómnibus, se posicionaban como medio de transporte privilegiado.

Para concretar la iniciativa, se solicitaba a los bodegueros la donación de media damajuana de vino en forma semanal. A su vez, las bodegas que se sumaron a esa iniciativa eran difundidas por los diarios locales, de modo que se publicitaba también la marca.

Conjunto Refugio Lemos, Tunuyán, Mendoza RP 94