Las políticas públicas para contrarrestar las crisis

Las crisis más graves coincidieron con etapas recesivas de la economía nacional, como aquellas surgidas del duro impacto de la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión iniciada en 1930.

El derrumbe del consumo per cápita exacerbó la incidencia del exceso de oferta de vinos en un contexto de freno del crecimiento económico, quiebra de empresas y aumento del desempleo. La caída de los ingresos familiares incentivó una mayor presencia de mujeres en las bodegas, tanto en tareas operativas como administrativas.

Conjunto Refugio Lemos, Tunuyán, Mendoza RP 94
Derrame de vinos 1938 (Archivo General de la Provincia).

El cambio estructural de la economía argentina que se cristalizó durante la larga recesión del decenio 1930, desde una base agroexportadora a otra industrial mercadointernista, llevó a las dirigencias políticas a promover reformas institucionales.

En el plano fiscal, las rentas de la aduana, que habían constituido la principal fuente de ingresos del Estado nacional, fueron sustituidas de manera creciente por los ingresos provenientes de los impuestos que gravaban los productos regionales (vino, tabaco, azúcar, etc.) y que eran recaudados por la Nación y distribuidos a las provincias. Estas aceptaron la pérdida de autonomía fiscal a cambio del traspaso de deudas a la nación e instrumentos de regulación económica.

La Junta Nacional Reguladora de Vinos (1934-1943) organizó la primera Fiesta de la Vendimia para promocionar el consumo de vinos y redujo drásticamente la oferta mediante la prohibición de nuevas plantaciones, el arranque de viñas y el derrame de vinos, y así logró una recomposición transitoria de los precios.

Conjunto Refugio Lemos, Tunuyán, Mendoza RP 94
Afiche primera fiesta vendimial 1936.
Conjunto Refugio Lemos, Tunuyán, Mendoza RP 94
Mujeres cosechando uvas 1936 (Archivo General de la Nación).