Intervención de los Estados nacional y provincial
La creciente intervención estatal que procuraba acercar la oferta a la demanda comenzó a evidenciar signos de nuevos desequilibrios.
La Secretaría de Industria y Comercio de la Nación fijó precios máximos al vino en las plazas de consumo en el marco de un conjunto de medidas para contener el proceso inflacionario y estableció cuotas de venta de vinos a las bodegas, a pesar de los reclamos en contra realizados por los gobernadores de Mendoza y San Juan.
Propaganda consumo de vinos de la Dirección de Vitivinicultura (Almanaque 1949, Ministerio de Agricultura de la Nación).
Sin embargo, drásticas e inéditas acciones reguladoras se implementarían a partir de la adquisición de la empresa Bodegas y Viñedos Giol (1954) por parte del gobierno de Mendoza.
La creación del Instituto Nacional de Vitivinicultura (1958) permitió un mayor control de la genuinidad del vino desde las zonas de producción a las de consumo.