El pre-plan para Mendoza
La propuesta presentada fue muy general, sin desarrollo de plantas arquitectónicas o detalles compositivos. Lo que sí incluyó fue planimetrías y perspectivas para el Centro de Gobierno.
El Centro se concebía urbanísticamente como obra de arte, como instrumento funcional, como símbolo para exaltar el orgullo ciudadano, algo que para los proyectistas se lograría con arquitectura mesurada, y sobria, plasmada en el uso de arquitectura moderna, un lenguaje arquitectónico caracterizado por la utilización de volúmenes cúbicos, decoración más bien abstracta y en el que predominaba la funcionalidad.
Esta forma de hacer arquitectura también fue adoptada en nuestro país como demostración visible del progreso y la modernización (asociados a la industrialización).