Crecimiento hacia el oeste de la ciudad
Los planes reguladores fueron la máxima expresión del urbanismo moderno que llegó a nuestras ciudades en los años cuarenta, así como la herramienta de base científica para controlar racionalmente los procesos de crecimiento y expansión de las urbes.
El concurso del Plan Regulador para Mendoza impulsado durante la gobernación de Rodolfo Corominas Segura (1938-1941) fue uno de los primeros intentos oficiales a nivel nacional de aplicación de este tipo de instrumento de gestión urbana.
En la propuesta, los ganadores del certamen, los arquitectos Fermín Bereterbide, Alberto Belgrano Blanco, Mauricio Cravotto y Juan Scasso, platearon el crecimiento de la ciudad hacia el oeste, la zonificación de actividades, la expansión de la circulación y los espacios verdes, y de los espacios para la cultura, la instrucción, el esparcimiento y la hotelería.