Los efectos multiplicadores

La vitivinicultura genera numerosos eslabonamientos mediante la demanda de bienes, insumos y servicios, lo que significa la contratación de empleos con cierto grado de calificación.

Desde 1890, varias bodegas contrataban toneleros para armar los toneles de madera en los que se elaboraba, conservaba y trasladaba el vino. A medida que se incrementaba la capacidad productiva, las bodegas más importantes contaban con tonelería propia.

Durante muchos años, el oficio de tonelero fue muy requerido. Pero el uso de otros materiales para fermentación y conservación hicieron que este oficio desapareciera.

Conjunto Refugio Lemos, Tunuyán, Mendoza RP 94
Tonelería de la bodega Barraquero, Mendoza. Foto de Bialet Massé (1904).