La consolidación del empresariado vitivinícola

El asociacionismo empresarial alcanzó un alto grado de condensación en el inicio del nuevo siglo.

Si bien los socios fundadores de las entidades de principios del 1900 habían representado a grandes empresas de la zona centro (Tomba, Giol y Gargantini, Arizu, Barraquero, Germania, Borel y Calise, Escorihuela, Benegas, por ejemplo) que mantenían una posición predominante en la elaboración de vinos, los vinculados a firmas de menor tamaño se sumaron a este universo en la segunda mitad de la década 1950, a medida que la producción se desplazaba hacia el este y el sur provincial.

Portadas de revistas editadas por asociaciones empresariales vitivinícolas (Biblioteca General San Martín, Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas del Gobierno de Mendoza, Instituto Nacional de Vitivinicultura).

A su vez, el grado de adhesión aumentaba con la magnitud de la crisis. Entre las entidades más destacadas y de mayor trayectoria se encontraban el Centro Vitivinícola Nacional (1904), Centro de Bodegueros de Mendoza (1934), Asociación de Viñateros Zona Norte de Mendoza (1944), Centro de Bodegueros del Este (1946), Asociación de Cooperativas Vitivinícolas de Mendoza (1961), Asociación de Fraccionadores de Vino en Origen de la República Argentina (1984).