Para allanar el camino de los profesionales del vino, fue trascendental el rol que desplegaron la Facultad de Ciencias Agrarias (Chacras de Coria) de la Universidad Nacional de Cuyo y la Escuela de Enología (Rodeo del Medio) que dependía de la orden de los Salesianos, puesto que sus docentes y graduados generaron un corpus de conocimientos específicos sobre la disciplina.

Desde ese espacio, muchos profesionales se convirtieron en docentes, escribieron manuales a la vez que se desempeñaron en bodegas, cuya producción se impuso entre los consumidores.

Conjunto Refugio Lemos, Tunuyán, Mendoza RP 94
Fuente: La vitivinicultura argentina en 1910, Centro Vitivinícola Nacional.